Síndrome de Ovario Poliquístico, Endometriosis y Cáncer de Mama

Tipo de Trastorno

Cada vez son más las investigaciones que relacionan inflamación celular y alteraciones en la microbiota intestinal, con la mayoría de las enfermedades. Esta inflamación es silenciosa y actúa sin que nos demos cuenta. Debemos concienciarnos de la importancia de nuestra salud intestinal. A corto plazo quizás nuestro cuerpo puede ser capaz de lidiar con la inflamación pero, cuando alcanza cierto nivel pueden llegar a surgir diversas condiciones y enfermedades, entre ellas obesidad, resistencia a la insulina y enfermedades relacionadas a  hormonas, como sindrome de ovario poliquistico y endometriosis. Importantes saber que el uso de antibióticos, pastillas anticonceptivas y otros medicamentos para el dolor contribuyen activamente a dañar la microbiota.

Sabemos que muchas mujeres con Síndrome Ovarios Poliquísticos sufren de inflamación crónica que afecta a la resistencia a la insulina y el aumento de peso. Existen diferentes estudios  que  demuestran alteraciones en la microbiota intestinal, en los pacientes con síndrome de ovario poliquístico y endometriosis, encontrando la relación Fermicutes / Bacteroides alterada.

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El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno hormonal frecuente en las mujeres en edad reproductiva. Las mujeres con síndrome de ovario poliquístico pueden tener períodos menstruales con poca frecuencia o prolongados, o niveles excesivos de hormona masculina (andrógeno). Se pueden formar varias acumulaciones pequeñas de líquido (folículos) en los ovarios y estos podrían no liberar óvulos de forma regular, genearando quistes ováricos.

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Mientras que la endometriosis es una enfermedad que afecta a las mujeres durante su vida reproductiva, puede llegar a tener repercusión hasta la cuarta o quinta década de la vida. Siendo estas dos causas de infertilidad que en muchas ocasiones no se tiene bien clara sus posibles causas.

Si el endometrio, que se sitúa fuera del útero, desarrolla incorrectamente, puede asentarse en cualquier lugar del abdomen. Puede provocar implantes (placas pequeñas), nódulos (placas grandes) y endometriomas (quistes en los ovarios). La endometriosis es un proceso de evolución imprevisible. Algunas mujeres presentan pequeños implantes que no se modifican, durante toda su vida mientras que en otras puede desarrollarse extensamente dentro de la pelvis. Es una enfermedad inflamatoria, lo que puede llegar a generar adherencias entre órganos abdominales y generar complicaciones que incluso pongan en peligro la vida.

Ambas enfermedades, si bien es cierto no se tiene bien establecido la causa que las origina, el la última década la microbiota génito urinaria e intestinal participan en roles muy importantes para el desarrollo de estas enfermedades.

Para entender este fenómeno debemos de conocer el concepto de “estraboloma”, definición que los investigadores le han dado a los genes bacterianos intestinales capaces de metabolizar estrógenos. Participando en un eje cada vez más conocido como “eje estrógeno/microbioma”. Estos genes codificados por bacterias, condicionan elevación estrogénica, que va a condicionar varios efectos a nivel orgánico en el cuerpo del ser humano, específicamente en el endometrio, ovarios y mama.

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Investigando las disparidades en la composición del estroboloma, al presentar desequilibrio en la microbiota, existen diferentes variaciones en los niveles estrogénicos y biomarcadores que están siendo estudiados en los pacientes con cáncer de mama y síndrome de ovario poliquístico.

Entre los datos ya establecidos, es que los pacientes que cursan con disbiosis (alteración en la relación Fermicutes / Bacteroides) puede contribuir de manera importante no solo al desarrollo de enfermedad poliquística ovárica y endometriosis, si no al riesgo de malignidades causadas por hormonas incluyendo cáncer de mama. Y se han definido que alguna de las intervenciones que pueden incluir el uso de prebióticos, probióticos o agentes antimicrobianos podrían diseñarse específicamente para dirigirse a las especies bacterianas intestinales con actividad b-glucuronidasa para disminuir el riesgo de cáncer y endometriosis, relacionado con estrógenos o convertirse en componentes para una terapia integral y funcional.

Desgraciadamente las terapias para endometriosis y sindrome de ovario poliquistico en la actualidad, se fundamentan en el tratamiento con anticonceptivos orales u hormonas sintéticas, generando alteraciones importantes en la microbiota y como consecuencia en el estroboloma, condicionando progresión de estas u otras enfermedades. De ahí la importancia de  implementar de manera conjunta, el tratamiento de corrección de la microbiota, y corrección de la disbiosis, rompiendo este "eje estrógeno / microbioma” evitando complicaciones futuras.